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RECORRIDO
POR LA CARRETERA,
DENTRO DEL PUEBLO
Decimos
en la página del recorrido por la parte baja del pueblo, que
un autocar grande no podría atravesar las calles del pueblo, pero
si puede seguir su ruta por la carretera.
Así,
podemos ver junto al cementerio, el taller mecánico de Buendía
(carpintería en aluminio, cerrajería, parques infantiles, estufas,
etc.) y una curva que actualmente se está suavizando, debido a que
se ha eliminado la famosa y antigua "casilla" que
habitaron los peones camineros en su día. A continuación el
pueblo es atravesado por un tramo recto de carretera hasta
su cruce con la empinada calle Curadero y el barranco del mismo
nombre.

Poco
después de la curva mencionada anteriormente y comenzando el tramo
recto de carretera, se divisa a la izquierda el Convento de
los Carmelitas Descalzos, edificado en el tercer cuarto del
siglo XVII. La iglesia del convento se
terminó en el siglo XVIII. Los trabajos de restauración están muy
avanzados, siendo la iglesia la que presenta un gran deterioro, ya
que en ella aún no se ha intervenido, pero nos deja entrever su
bonito decorado.

Desde
la posguerra ha sido utilizado primero como Casa Cuartel de la
Guardia Civil y escuelas, posteriormente como albergue de
necesitados y Centro de Jota de la Villa de Gea.
Actualmente alberga desde el año 2006 el Centro de Día. En lu
iglesia solamente se celebra Santa Misa en el día de la Virgen del
Carmen. El edificio continua en restauración.
A su lado se montaba con troncos la plaza
de toros (el festejo taurino de este pueblo se remonta al año
1770) para los encierros y novilladas, los días 22 y 23 de
agosto. Desde hace pocos años el ruedo metálico (también se observa
desde la carretera), ha sustituido al tradicional de troncos
entrelazados (ver página Recorrido Interior Parte
Baja).
En
la misma zona y más próximo a la carretera, divisamos también la
ermita de San Roque del siglo XVII y a su
lado una de las zonas de recreo y esparcimiento, con su fuente.
Más
adelante y sobre el centro del tramo recto de la carretera, cruzamos
una calle muy original, la del Cubo, que junto con la del Curadero y
la propia carretera configuraron en la época musulmana la
fortaleza. Completamente escarpada, cuando llega a la parte baja
coincide con el Portal de Teruel, antes
mencionado, finalizando en el Convento de Monjas Capuchinas
de los siglos XVII-XVIII, ya al principio de la huerta. Al
comienzo de la bajada y a la izquierda se pisaba antiguamente la
uva. Imaginemos el peligro de esta pendiente cuando se producen
fuertes tormentas o cuando nieva copiosamente.

Este
convento fue construido con un barroquismo exquisito. Destacan su
retablo con imágenes a tamaño natural, una preciosa talla de la
Virgen, un gran Cristo de la Agonía y la venerada por el pueblo, Virgen
de la Cama (compartida con la iglesia parroquial). Hasta su
cierre en el año 2006 siempre llamó la atención de los geanos la forma de vida de
las
monjas, por su comunicación a través de un torno, por el cual
entregaban comida (sin sal) a los pobres, su huerta, cuentos sobre
su vida por sus hortelanos, sus coros en su iglesia, las campanadas
en la madrugada y la cara tapada cuando salían al exterior del
convento.
En
esta calle, a la derecha de la carretera, puede observarse al frente
el antiguo bar de "El soguero", en cuyo edificio estaba
ubicada antiguamente la Central de Teléfonos. Durante muchos años
este edificio fue el principal centro de reunión en los días
festivos. La planta baja era el bar, con juegos recreativos, y el
primer piso era utilizado como pista de baile, sala de proyecciones
cinematográficas o salón de celebraciones, según la ocasión. Hoy
día permanece cerrado desde hace unos años (después hablaré del
nuevo edificio). Además José Marzo, su dueño, tenía también el
único automóvil del pueblo y que por tanto hacía de taxi.
Resultaban curiosos los extremos de esta calle con gran pendiente:
arriba, en el principio, el centro de diversión y en la de su
continuación, la calle de Las Monjas,
ya en la huerta, el del recogimiento.
Continuando
el recorrido por la carretera (C/ Doctor González Palencia), tenemos
a la derecha el primer muro de piedra semicircular. Después viene el
segundo muro, también de piedra, con un refugio en su centro, usado
como sala de espera del autobús. Sobre él está la casa del médico,
dónde éste pasa consulta (existe un Centro de Salud en Cella).

Al
final de este segundo muro y enfrente, tenemos el actual restaurante
"El Soguero", conocido por sus menús de paella de
marisco, alubias con almejas, mariscada, fritos del cerdo, etc., en
gran parte de Teruel y de la Comunidad Valenciana, necesitando
reserva normalmente de viernes a domingo.
Con
el antiguo dueño, Tomás Artigot, este local ya era famoso hace
sesenta años. Consistía
en una gran nave que era posada para viajantes, punto de intercambio
de productos (con los valencianos, normalmente, patatas por
naranjas), vendedores vinateros y otras cosas, también se utilizaba
para esquilar a las ovejas, etc. Desde la casa de enfrente del
restaurante se lanzaban los cohetes para aminorar las tormentas de
verano que amenazaban las cosechas, y de paso servía para distraer a la chiquillería, que
estaba al tanto. por si se
producía la "exposición pirotécnica".
En
la siguiente manzana y donde vemos una gran casa con fachada de
piedra y a su izquierda, la fonda "El Soguero",
estaba ubicado el castillo, siendo demolidos sus restos al construir
dichos edificios, a mediados del siglo pasado. Enfrente, y en la misma carretera, podemos
observar un muro con dibujos alegóricos al pueblo, escudo de Gea
incluido, pintado por los geanos.

Finaliza
el tramo recto de carretera y a la izquierda queda a la vista la
pronunciada calle Curadero, acompañada
por el barranco del mismo nombre. Imaginarse la situación que se
creaba con las tormentas de verano, cuando el piso de la calle
estaba sin hormigonar y los corrales llenos de animales. Después el
pueblo limpiaba el pedregal. A la derecha de esta calle, podemos ver
tres casas desafiando día tras día a las posibles aguas del
barranco: las de Segundo Licer, Lázaro Alamán y Mariano Górriz
"El tío Bolo" (ya fallecido). Curioso, los tres fueron
pastores durante toda su vida laboral no teniendo ninguna relación
familiar, lo que ya nos demuestra la importancia que en tiempo
pasado tuvo la ganadería geana. El nombre de la calle-barranco ya
nos indica, que antiguamente y al exterior de las murallas, era
aquí donde se curaban las pieles de los animales sacrificados.

(página
actualizada el 1-6-2007)
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